motivación del director

Conocí a los jóvenes que protagonizan esta película por medio de la Comunidad de Productores en Arte (COMPA), una fundación que canaliza creativamente las voces de la juventud urbana y marginada. Trabajé durante dos meses como voluntario para COMPA, dirigiendo talleres de teatro para jóvenes, estudiantes y educadores en El Alto. Mientras trabajaba, vivía en el centro cultural, y allá me di cuenta de la sabiduría y la perspicacia de la gente en los márgenes: de El Alto se ve todo La Paz, todos conocen La Paz, pero por razones geográficos y sociales, los de abajo ni ven El Alto y suelen temer y evitarlo. Veo que lo mismo sucede en el mundo entero, donde lo marginado, pues Bolivia, los pobres, los jóvenes y los artistas, conocen mucho, mientras quedan desconocidos. Esta película brinda una vista de esa amplia visión perceptiva.

Viviendo en el edificio de COMPA, una maravilla hecha de puras puertas y ventanas recicladas, no pude sino soñar con como abrir un portal al mundo entero, para que el arte y lo cuotidiano de estos extraordinarios jóvenes se vea. Creé lazos de amistad con los actores, con quienes planifiqué y realicé el rodaje como experimentación colectiva desde el principio. Estos personajes reflejan muchos de los rasgos principales de El Alto y Bolivia. De origen indígena, son urbanos y tienen una mirada hacia el mundo globalizado. Buscan construir una sociedad más justa, equitativa, participativa, democrática y solidaria, utilizando las metodologías más creativas.

Este arte creativo y crítico transforma tanto artista como público, mueve y conmueve, no con sólo actuaciones en un escenario, sino también diálogo directo que demanda reacciones del público. Este arte no es simplemente representación, es también manifestación. Los jóvenes no sólo representan los muertos de octubre 2003, los manifiestan. Los performances no sólo entran en espacios públicos para difundir ideas de justicia, son esa justicia en acción, llevando la memoria colectiva al pueblo a través de una exploración profunda de identidad en rebelión.

Hay mucho interés internacional en lo que sucede actualmente en Bolivia: su política, sus movimientos sociales, conflictos y resoluciones son poco comunes, y muy dramáticos. Movimientos espectaculares apunta a lo que casi nunca proviene de Bolivia en este momento: una visión íntima y profunda de la memoria y esperanzas de la base nacida de las luchas sociales. Más allá de lo político, el tema de la identidad en un proceso de cambio es universal. El mundo se urbaniza, y los pueblos originarios también. Al modelo occidental de comunidad, identidad y acción social le falta aprender de modelos de sabiduría ancestral. Globalmente, flujos de comunicación (como la de esta película) y de migración (como la de los padres de nuestros protagonistas) llevan consigo preguntas urgentes de identidad, memoria y justicia. Para responderlas, se necesitan las voces de la juventud visionaria más que nunca.

Y estos jóvenes son visionarios extraordinarios, con una historia espectacular para contar al mundo. Es una historia de los movimientos profundos, que constantemente alteran los fundamentos de la identidad personal, y que continuamente cambian el destino colectivo.